El
corpus abarca la totalidad de la transcripción de 48 entrevistas
individuales hechas a jóvenes de entre 12 y 17 años, con
motivo de una investigación financiada por el CIIMU (Consorcio
del Instituto de la Infancia y el Mundo Urbano) al grupo JovenTIC para
estudiar las dinámicas de consumo de las TIC de los jóvenes
de Barcelona en espacios de ocio y de conexión a la red. Estos
jóvenes que aceptaron participar fueron entrevistados en el mismo
espacio del cual son usuarios. La muestra de espacios fue intencionada
con el objetivo de obtener la máxima variedad de horarios y barrios
de la ciudad.
Diseñamos la metodología desde las fases que establece
Bardin para el AC (1986, p. 71). En el Preanálisis, empezamos
con una lectura superficial de la totalidad de las entrevistas para
compartir impresiones e intuiciones. Exploramos el material agrupando
ideas, temas y conceptos para obtener una visión representativa
del contenido. En posteriores lecturas, señalizamos los índices
que consideramos significativos en función de nuestra hipótesis
y objetivos, usando un procesador de textos informático, el ATLAS.ti,
que define segmentos contextualizados y categorizados semánticamente
para su posterior comparación y visualización en mapas
de relación, entre los distintos fragmentos o registros y también
entre las categorías halladas. El criterio de codificación
se basó en enumerar las líneas de cada entrevista de principio
a fin, según la zona o barrio de pertenencia. Así, los
fragmentos significativos quedaron registrados mediante un código
único, de fácil localización.
Para definir las unidades de análisis, descomponemos
el texto significativo en fragmentos formados por una unidad de registro
y una de contexto. La unidad de registro delimita un segmento con
significado en función de su valor semántico. La de
contexto, como segmento de comprensión, nos permite dar significado
y sentido a la unidad de registro.
Para establecer las categorías en las que distribuir
las unidades de registro para su posterior clasificación y
recuento, nos fijamos en las narraciones de los informantes. Como
resultado, surgen las categorías “tecnológicas”:
‘cadenas’, ‘juegos’, ‘diálogos‘
y ‘bromas’. Partiendo de éstas y de (re)lecturas
sucesivas del corpus, extraemos un segundo grupo de categorías
“matrices” que sustentan y dan sentido a las primeras
ofreciéndoles un contexto a partir del cual