A la hora de analizar sitios en Internet
es pertinente tener en cuenta también que a mayor número
de tipos de usuario, los sitios condensarán más contenidos.
Pero hay que advertir que no siempre que haya más tipos de
usuario tiene que darse necesariamente una complejidad en los sitios.
De hecho, hay muchos espacios en Internet que, aun poseyendo un gran
número de contenidos, los presentan de una manera más
estructurada y organizada que otros que poseen un número menor.
Es cierto que en muchos sitios web
es fácil detectar, por intuición, las diferentes tipos
de usuario. De hecho, así lo hemos hecho en los ejemplos que
hemos propuesto anteriormente. Sin embargo, el desconocimiento de
la entidad nos puede llevar a obviar algunos usuarios que puede ser
necesario tener en cuenta. Por esta razón, insistimos en que
conocer las entidades (mediante entrevistas a sus directivos o mediante
otro tipo de procedimiento), puede ayudar a alcanzar un conocimiento
más exacto de los tipos de usuario.
Y un apunte más de interés
respecto a la cuestión del conocimiento de los tipos de usuario.
Es muy útil observar otros sitios web de entidades que comparten
el mismo género, de tal forma que podemos observar si entre
los tipos de usuario se incluyen algunos que nosotros hemos pasado
por alto. Imaginemos que estamos analizando un sitio de una ONG y
hemos descrito tres tipologías de usuario diferentes. Al observar
otros tantos sitios de ONGs que se dedican a la misma labor que la
que analizamos, quizá descubriremos que podría tenerse
en consideración un tipo de usuario que no hemos tenido en
cuenta. Puede afirmarse que la comparación de sitios web de
las mismas categorías constituye un requisito de valor añadido
de cara a hacer correctos análisis de sitios web, tal y como
explica Kate Gomoll en Goto y Cotler (2002):