empresas deben distinguir
qué actividades de su proceso interno están sujetas
a una posible orientación tecnológica, la cual producirá
mayor valor añadido y facilitará el progreso de sus
funciones.
Asimismo, nuestro trabajo se ha centrado en el estudio de dos grupos
de actividades. En primer lugar, se han analizado aquellas funciones
vinculadas con las compras, englobando su logística interna,
externa y su aprovisionamiento. En este apartado se han integrado
herramientas tales como el Supply Chain Management (SCM), que coordina
informáticamente el aprovisionamiento e integra información
sobre las necesidades del sistema de producción, o el porcentaje
de compras B2B, que mide las adquisiciones efectuadas a través
del canal electrónico.
En segundo lugar, se ha estudiado la orientación tecnológica
de la empresa en su política de ventas y en la relación
con sus clientes. La consecución de una mayor información,
la posibilidad de segmentar el mercado, o el acceso a nichos antes
inaccesibles, son tan solo algunas de las ventajas que han empujado
a muchas empresas a adoptar nuevas tecnologías en las actividades
vinculadas a la demanda. Estos indicadores reflejan el interés
de la empresa por aprovechar las TIC en su orientación al
mercado.
Finalmente, consideramos que este análisis no puede llevarse
a acabo de una manera generalizada para todas las industrias, debiéndose
diferenciar entre aquella actividad económica más
inclinada al conocimiento de la tecnología: sector de las
telecomunicaciones o sector TIC, y otras compañías
pertenecientes a los denominados sectores tradicionales (agropecuario,
industrial y servicios). A partir de esta dualidad podrá
compararse el grado de desarrollo tecnológico y la predisposición
a la adopción de nuevas herramientas, calculando la existencia
de diferencias en la tasa de adopción de cada tecnología
analizada.
Descripción
del Estudio
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